Este disfrute puede ser de naturaleza sexual y consensuada, en cuyo caso se considera una de las parafilias que se engloban bajo el acrónimo, bDSM.En un punto de vista de humillación, podrá obligar a su pareja a adoptar posturas desagradables, atarla para dominarla mejor, utilizar la violencia verbal (insultos) e infligirle torturas físicas: flagelación, inserción de objetos en las mucosas (vagina, ano, boca etc.

En la quinta edición de DSM-5, publicada el 18 de mayo de 2013, siguen incluidos estos trastornos en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-V).En su estudio se mencionan, en lo concerniente al masoquismo femenino, sólo unos casos en los que se trató de pacientes varones.

Hay quien afirma que las sociedades organizadas serían imposibles sin estos rasgos masoquistas en una mayoría de la población.Para empezar, necesita una puesta en escena particular, lo que explica que se suela practicar en clubes especializados.Su antónimo y complemento potencial es el masoquismo.